Cómo comprar un refrigerador usado

Si está comprando un refrigerador, es posible que descubra que un refrigerador usado satisfará sus necesidades. Los refrigeradores usados ​​pueden ofrecer ventajas obvias en términos de ahorro de costos, pero es importante considerar algunas cuestiones antes de realizar su compra:

Primero, mida las dimensiones del espacio donde irá su refrigerador. Esto es importante al comprar cualquier refrigerador, nuevo o usado, pero debe estar especialmente atento al comprar un electrodoméstico usado, ya que es posible que no pueda devolverlo si no encaja.

Asegúrese de que las puertas del refrigerador y del congelador tengan un sello correcto: una puerta que tiene fugas de aire consumirá dólares de energía. Una forma sencilla de comprobar si hay fugas de aire es cerrar la puerta en un trozo de papel; cuando intente sacar la página, debe sentir cierta resistencia. Un sello deficiente podría significar una junta defectuosa alrededor del perímetro de la puerta o bisagras que deben ajustarse.

Otro factor a considerar es la dirección en la que se abre la puerta. Si bien la mayoría de los refrigeradores de hoy en día ofrecen puertas que se pueden colocar a ambos lados del electrodoméstico, algunos modelos más antiguos no ofrecen esta opción. Si la puerta gira en la dirección incorrecta para su cocina pero le gusta el refrigerador, verifique si la puerta se puede invertir.

Mire cuidadosamente dentro del refrigerador y congelador para asegurarse de que todos los estantes y cajones estén incluidos y en buenas condiciones. Verifique que los interruptores de luz y las perillas de control funcionen correctamente. Verifique los ajustes de temperatura para asegurarse de que alcancen y mantengan las temperaturas de enfriamiento deseadas; haz esto en la tienda, si es posible.

Inspeccione la bandeja de goteo detrás de la rejilla inferior, así como los serpentines del condensador detrás de la cubierta trasera (a veces se encuentran en la parte inferior del aparato). El daño o la suciedad excesiva pueden ser una mala señal, lo que sugiere que el propietario anterior no limpió ni cuidó el aparato correctamente o que el motor pudo haber soportado un esfuerzo indebido.

Como consideración final, tenga en cuenta que no importa qué tan bien se haya mantenido un electrodoméstico usado, es muy probable que cualquier refrigerador de más de 10 años no sea tan eficiente energéticamente como un modelo que podría comprar nuevo hoy. Asegúrese de que los ahorros inmediatos en el costo inicial del electrodoméstico valgan las facturas de energía más altas que puede pagar año tras año.

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